domingo, 6 de octubre de 2013

Años - Una palabra, una historia



Image and video hosting by TinyPicY pasaron segundos interminables, minutos insufribles, horas horrorosas. Pero ese tiempo no le valió para olvidarlo. Pareciera que nunca pudiera olvidar a aquel chico de ojos azules, que le cantaba al oído las canciones más bonitas del mundo, y le susurraba los poemas más preciosos que nadie pudiera crear. Pasaron semanas, pero su imagen de Lucas no desaparecía de su retina, y su subconsciente la engañaba, haciendo que lo viera en cualquier rincón al que ella fuera. Y eso hacia que llorara, que no parara de llorar desde que amanecía hasta que se ponía el sol.

Y pasaron los años, y ella pudo olvidarlo. Pudo olvidar su blanca y radiante sonrisa. Sus ojos que miraban directamente al alma. Su voz, una voz fuerte y suave. Pero debieron de pasar años, hasta que ella pudiera olvidar todos aquellos aspectos que una vez la enamoraron.

Pero esos años también hicieron mella en él. Y un día, fue a verla. Y ella se volvió a enamorar de su voz, de sus ojos y de su radiante sonrisa.  Pero él también calló en el embrujo del amor y se enamoró de aquella cara de sorpresa al verlo, de esos ojos llenos de recuerdos, de aquella sonrisa feliz.

Y pasarían más años, y ninguno de los dos podría olvidar el amor que se sentían. Nunca más, dijeron, abandonar sería una opción.